miércoles, 13 de marzo de 2013

Bauman en el CCCB

Este pasado Lunes, y dentro del ciclo de conferencias organizado en el CCCB bajo el título de "Juntos"  , Zygmunt Bauman dió una conferencia sobre educación.  Para alguien cuyo Blog se llama Grabado Líquido era ineludible asistir si era posible, así que dos semanas antes compré la entrada para poder escuchar en persona a uno de los padres de la Modernidad Líquida.

Como digo, el tema principal fué la educación, la educación ahora y los problemas a los que se enfrenta la transmisión del conocimiento, por un lado, y la educación y los educadores por otro.
Como es habitual en sus escritos, Bauman - y a pesar de sus ya 88 años-  presentó un discurso claro y sencillo, soportado por varias metáforas muy afortunadas para explicar cómo ve  el panorama actual.

Casi se me olvida, pero le hice una foto.


Para empezar Bauman se remontó a la vieja idea de Paideia y de cómo esta relación referencial entre el profesor y el alumno ha cambiado, porque el profesor ya no es la fuente de conocimiento que era antes. La enorme cantidad de información disponible sobre cualquier tema para cualquiera sin necesidad de un maestro ha devaluado el significado del conocimiento y la percepción que se tiene de él. Cualquier pregunta se la podemos hacer a Google, pero ¿Qué respuesta de las miles o millones que obtenemos es relevante? Bauman nos puso un ejemplo: Quiso hacer un estudio sobre el concepto de Utopía en la Red, y tecleó Utopía en Google. Salieron 3,5 millones de respuestas.Además varios de los primeros resultados eran de agencias de viajes. Esto debió ser porque puso algún filtro o criterio de búsqueda,  porque a mi me salen 69,4 millones (Y los primeros son definiciones). La cuestión es que aunque sean solo 3,5 millones, a Bauman le pareció imposible consultarlos todos para saber cúantos eran relevantes y cuantos no.  Así pues una sorprendente consecuencia de la democratización de la información es la ocultación del conocimiento relevante en un oceano de tonterias y la probable y abrumadora sensación de que no sabemos nada.

Los profesores se enfrentan también a otro dilema nuevo, que es preparar a los alumnos adecuadamente para un contexto cambiante. Antes, hasta el siglo XX más o menos, un alumno era como un misil balístico. El profesor apuntaba y a través de la maquinaria del conocimiento, la institución/escuela sería el cañon, disparaba al alumno a la vida. Cuanta más pólvora (conocimiento) más lejos llegaría la bala y más probabilidad de acertar en el blanco.


Curiosa idea para referirse a un alumno



Todo eso era porque la sociedad tenía un esquema sólido de presupuestos (Mayor conocimiento/mayores posibilidades, metas claras, objetivos estables, etc). En cambio ahora ¿De qué podemos estar seguros? Ya no parece tan claro que a mayor conocimiento mayor oportunidad (aquí Bauman explicó cómo se ha devaluado la titulación universitaria, los masters, etc.), y no parecen existir objetivos estables(los trabajos cambían constantemente en sus requisitos y es normal que una persona cambie mucho de trabajo, ya no se puede aspirar a un empleo para toda la vida donde la formación sea una etapa cerrada en el inicio), así que los profesores han de preparar alumnos como si fuesen misiles inteligentes, es decir, lanzarlos sin apuntar, dotarlos de "sensores" y que sean los propios misiles los que, en función de sus intereses y de un contexto rápidamente cambiante, se adapten y eligan el blanco.

La conferencia transcurrió desgranando más aspectos en torno a la educación, haciendo hincapié en las dificultades que planteaba el nuevo panorama, mostrándonos que lo que parece evidente y hasta positivo, tiene su complejidad y su posible lado negativo.

Una idea que me llamó la atención es que Bauman dijo que uno de los cambios más novedosos era que por primera vez en el conocimiento se estaba imponiendo el fragmento sobre la totalidad. Esto no lo explicó mucho, pero me imagino que estaría en la orbita del fin de los grandes relatos Modernos y en su comentario sobre la insignificancia de la sobreinformación en la que estamos inmersos.

Lo más interesante, para mi, llegó en el turno de preguntas, cuando le preguntaron sobre que opinaba de las nuevas tecnologias como nuevo campo para la mejora social del mundo. Bauman es pesimista a este respecto, porque piensa que  las redes sociales nos dan la falsa seguridad de que hacemos algo. Hay gente que se considera muy activista en lo social porque pasa 4 horas al dia frente a una pantalla y envían 200 Twits, y cuando lo han hecho piensan: Soy un gran luchador ¿Qué más puedo hacer?

 No parece probable, nos dijo Bauman, que solo así se cambie algo. En el pasado las redes de comunicación, mucho más precarias y directas, fueron más efectivas porque implicaron más compromiso, más riesgo personal. La injustica de lo real solo se remedia enfrentándose a ella desde el compromiso de lo real. Además, en contra de lo que pueda parecer, las redes no solo propician la comunicación entre personas con ideas distintas, sino también la reunión en grupos estancos de gente que piensan todos igual.

Por supuesto, matizó Bauman, Internet hay que pensarlo como un instrumento, pero hay que ver cómo se usa, porque lo determinante no es el instrumento, sino la mente que piensa su uso.

En fín, parece que a Bauman le gustaría estar entre nosotros otros 50 años para ver qué pasa, porque, y en esto me recordó a Slavoj Zizek, vamos a vivir tiempos muy interesantes.






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