jueves, 28 de junio de 2012

Repeticiones(2)

Parece claro, solo echando un vistazo, que la repetición está muy presente en ámbitos donde teoricamente se la supone descartada. Así lo mantuve en Repeticiones (1), fijándome en la pintura y los pintores.Bastó un paseo por algunas de las Galerías de Barcelona para encontrar ejemplos donde los pintores se valian de la repetición de diversas maneras. Con ello respondí a la primera pregunta que me hice en esa entrada, sobre si la obra de un pintor es siempre la suma de un nº determinado de piezas únicas. En la pregunta siguiente me planteé justo lo contrario:

"¿Es siempre la obra de un grabador la suma de un nº determinado de obras múltiples?"

La respuesta es no. ¿Por qué? Hay diversos motivos. Matizemos:

  Hay un tipo de artista que  en su actividad como grabador sigue unas pautas estandarizadas en la edición, en el producto final, que lo acercan a un estado ideal en el que ciertamente su obra sería la suma de una serie de ediciones. Pero incluso en un caso así siempre habría que considerar en mayor o menor grado la existencia de Pruebas de estado, pruebas de entintado o de trabajo que, a pesar de conseguir finalmente una edición, no son destruidas y se incorporan a "La obra" del autor como piezas únicas. Este sería el reducto de un tipo de obra única casi involuntaria, y que encuentra un lugar dentro de los parámetros convencionales de la edición.Este tipo de estampas están presentes en muchisimos artistas del siglo XX, sobre todo desde que en las artes ha crecido la importancia del Proceso como concepto básico de la actividad creativa. Es posiblemente el auge en la valoración del proceso artistíco lo que ha hecho que estas pruebas de la periferia de la edición no se destruyan e incluso hayan acabado en el centro de la producción de un determinado numero de artistas. Existen otros motivos, pero considerar el proceso de construcción de la imagen como más importante que el resultado final es uno de ellos. No es dificil encontrar ejemplos de artistas grabadores que  no llegan a editar sus obras, o si lo hacen es en pequeñas ediciones, porque prefieren realizar una serie de variaciones a partir de las matrices que graban investigando en cada estampa diversos aspectos plásticos, variando los entintados o combinando varias matrices, repitiéndolas, explorando así muy diversos conceptos que, en el caso del grabado, pienso que tienden a organizarse de manera dinámica en torno a lo que el grabado tiene como lenguaje plástico propio. la facilidad del módulo sin ir más lejos:


En esta Litografía, cuya autora es la artista  Carmen Castellví Gimenez, podemos ver como se utiliza  el concepto de módulo, repitiendo y a la vez variando una imágen, dando un sentido al lenguaje modular dentro del tema (Los 4 elementos, tierra, agua, aire y fuego) y a la vez reflexionando sobre las posibilidades formales que la gráfica facilita. Si nos fijamos estamos ante una plancha que se repite 4 veces, sobre la que se ha reservado un blanco, estampado un collage (los diversos cuadrados) y estampado una segunda plancha en color diferente en cada uno de los 4 casos. El módulo es un concepto fácil de pensar en el grabado, y aún más lo es la Serie. La Serie incluye el módulo, y se diferencia de la edición en que la repetición que requiere es la repetición de mínimos, por decirlo así. En la edición la diferencia es sutil y se deriva de la manualidad del entintado, en la serie la diferencia que toleramos es creciente, acumulativa, y fruto de una intención expresa de variación. Los artistas que trabajan la gráfica en serie se plantean cómo repetirse o hasta que punto permitirse variar  de una estampa a otra. Otro ejemplo de la misma autora:


 De nuevo una Litografía con collage en la que se repiten las 2 planchas principales , en un conjunto de seis estampas, pero variando el color en cada caso en las dos planchas y en los collages.

 Todos estos conceptos, edición, serie,módulo, son desarrollos lógicos implicitos en la propia "naturaleza" física del grabado. No son conceptos necesariamente excluyentes. Fernando Bellver sería un ejemplo de serialización y edición combinadas, en sus grabados de geishas por ejemplo:





 Un artista que trabajó mucho las series de variaciones casi sin editar  fué Magi Baleta. De él existe un catálogo razonado presente en las bibliotecas públicas de Barcelona. En ese catálogo se pueden ver la cantidad de obras de las que más que una edición Baleta hizo series de estampas únicas, un conjunto de variaciones de entintados, o sumando matrices de diversos modos. Baleta es un ejemplo significativo de esta conciencia dentro del panorama catalán contemporaneo, pero hay muchos artistas que han desarrollado su actividad en el grabado centrándose en el estudio de las variaciones que propicia la existencia de un conjunto de matrices que se pueden combinar, entintar de maneras distintas o estampar sobre distintos soportes.
 Aparte del valor creciente de la idea de proceso el rol del artista como investigador equiparable en cierto modo al de científico creo que tambien han influido, porque todas estas variaciones que se producen son parte de la investigación que el artista acomete.Y cada estampa se convierte en un documento de esta investigación. Se podría decir que en algún caso la obra gráfica se combierte en una serie indefinida de Pruebas de Estado.

Además de lo dicho hay otras razones que conducen a los artistas a trabajar el grabado dejando de lado las ediciones o desechándolas por completo. Dada la afición filosófica de este blog, he de citar la influencia del pensamiento de las Vanguardias y su táctica de negar el pasado, diluir fronteras y abolir  convenciones. Así si pensamos en la edición como en una de las convenciones más extendidas del grabado, es normal que haya artistas que decidan atacar esta convención y proponer en su lugar las series de obras únicas como un nuevo enfoque transgresor, como un ataque a la tradicional subordinación de la gráfica a otras disciplinas; Si la pintura tiene más dignidad porque produce obras únicas, produzcamos con la gráfica obras únicas y deslegitimemos la jerarquía del Sistema del Arte.

 Llegando a un entorno más "Líquido" desdiferenciarlo todo y mezclarlo sería la actitud propia de la gráfica más contemporanea, que se negaría a verse a si misma como una disciplina concreta. La hibridación entre las tecnologías tradcionales y las más novedosas, la ausencia de un soporte preferente y la proliferación de imagenes únicas,  seriadas y editadas todas a un tiempo serían la lógica culminación de la "desgraficación" de la gráfica. El Arte Gráfico pasa a ser El Arte Multiple y, al igual que ya cualquier cosa puede ser Arte, cualquier cosa puede ser una edición o una serie reproducible. Un ejemplo claro de este cambio lo encontramos en la Evolución de Estampa.






En su apartado de foros de esta edición podemos leer lo siguiente:

 "...Estampa Arte Múltiple, una feria que comenzó hace diecinueve años como un salón de grabado y que ahora actualiza su actividad proyectando sus intereses hacia todas las manifestaciones posibles de edición de arte contemporáneo: imagen digital, vídeo, libros, sonido, fotografía, múltiple escultórico o gráfica tradicional hasta alcanzar a las nuevas propuestas de diseño industrial cuya creatividad está tan asociada a los procesos del arte contemporáneo, teniendo su producción tantas coincidencias con las ediciones limitadas."

La Cursiva es mía. Ante tal declaración de intenciones, y dado que como acabo de decir cualquier cosa puede ser arte, y dado además  que la organización de Estampa cree adecuado incluir las nuevas propuestas de diseño industrial asociadas a los procesos de arte contemporaneo, ¿Podremos ver en Estampa sombreros, cocina de  autor (como por otro lado ya sucedió en la pasada Documenta)  lo ultimo en coches ecológicos,o, por qué no, las ultimas ediciones de juegos eróticos de lujo? Porque ¿Se puede negar a cualquier propuesta de diseño industrial la pretensión de asociación con el arte contemporaneo?

Para responder a esto se hace necesario recordar a Warhol, su Brillo Box y el ensayo que sobre ella hizo Arthur C. Danto, por el que vemos que para que un objeto industrial se asocie al arte contemporaneo basta con que el artista o el Sistema del arte lo descontextualize y lo "artistize"...  Si, basta con que el contexto señale que es arte para que una cosa sea arte. Para ser justos, en ese contexto que "artistiza las cosas" hay que señalar la existencia de razones de algún tipo, pero el hecho es que si cualquier cosa puede ser ahora arte, cualquier cosa multiple puede ser arte multiple. Y del objeto artístico resultante  lo primero que podemos decir con certeza es que  resulta indistinguible de otro objeto idéntico pero no artístico. 







Discutir la validez de esta idea (pero está ahí, defendida o atacada) se sale por completo de las intenciones de este texto.

Y  llegados a este punto vertiginoso, acabemos esta entrada con otras dos obras de la artista Carmen Castellvi, esta vez dos pertinentes "Pectorales cambiantes", piezas únicas realizadas con la misma matriz, técnicas aditivas con collage fotográfico:



                                                              "Pectoral Cambiante II"





                                                             "Pectoral cambiante III"




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