sábado, 30 de enero de 2016

Exposiciones de gráfica en Barcelona(15)



De nuevo Grabado Líquido se sale con esta reseña de la ciudad de Barcelona, esta vez para ir hasta Mataró y recomendar la visita en el Ateneu de la Fundació Iluro de la exposición "Art Print residence al mon", hasta el 21 de Febrero. Art print residence es una iniciativa que podeis conocer en profundidad visitando su web Aquí. El Ateneu de la Fundació Iluro está en la calle La Riera 92, más  información Aquí.

Esta exposición presenta una selección de 130 estampas de 48 artistas distintos, que han pasado por los talleres de Art print residence en los 2 últimos años y que tienen una muy variada procedencia geográfica, y de ahí el título.  El conjunto de obras se completa con unas vitrinas con herramientas, planchas y una pantalla con una presentación de fotografías de los artistas trabajando en el taller , asesorados y asistidos por Jordi Roses y Claudia Lloret.  El abanico técnico es amplio, tenemos grabados sobre metal, con puntas secas, maneras negras, aguatintas, aguafuertes y Lavis, Xilografías, Litografías, serigrafías y fotograbados. Además de las diferencias técnicas y estéticas, en esta exposición es posible ver estampas de tamaños inusuales, como la de la artista Gudelia Kobelt , "Archiv der Erinnerungen oder Gesichter aus alen Zeiten", que encabeza la muestra.


Carborundum, aguafuerte y Punta seca, 124x200 CMS.


O las obras de Michaela Sperindio, Mary Hood o el conjunto de estampas de Yuki Nagashima "I am just me", entre otros.


Yuki Nagashima. I am just me III. Carborundum y punta seca. 124 x 144,5 CMS.

Uno de los atractivos de la muestra es la variedad estética, ya que 48 artistas de 20 paises distintos nos remiten a tradiciones gráficas e iconográficas diversas, y permiten rastrear multitud de ecos, de referencias y movimientos, a la vez que los soportes y la estampación dan cohesión al conjunto. Otro de los atractivos es la general pulcritud y precisión de las estampas, que revelan la presencia de los maestros estampadores.

A la vez este perfil de artista residente, que hace una estancia en un taller de un pais extranjero por un corto periodo de tiempo, está contrapesado por la figura del artista usuario del taller de grabado, que se corresponde aquí, si no me equivoco, con lo que llaman artista del taller abierto, en el que la residencia temporal cambia por una estancia más permanente y pautada. Es el caso de la artista Cecilia Morales, presente en la exposción con su obra "Mar de fondo", un Carborúndum de 70 x 51 CMS, que, aparte del gesto informalista, de algún modo recuerda a los violentos mares del Norte que Emile Nolde pintó.


Mar de fondo

Otro de estos artistas del taller abierto es Eduard Huertos, presente con una punta seca sobre plástico estampada sobre papel negro de 76 x 113 CMS, cuyo título es  "Relieve".


Relieve



Pero más allá de la exposición la propia existencia de Art Print residence como parte de la red de espacios de producción de arte, y de gráfica en concreto, fruto de la iniciativa privada, es lo que resulta valioso. Aunque este centro de residencia tiene pocos años de vida su presencia es consecuencia de una iniciativa anterior de muchos más años, Murtra Edicions, que desde 1992 viene dedicándose a la edición profesional de obra gráfica.

La existencia de talleres profesionales de estampación, no muy frecuentes en Catalunya, unida a la presencia más numerosa de talleres de artistas grabadores, son la base de la práctica de la gráfica que podriamos llamar plástica, que es aquella gráfica que está cercana a las técnicas social e históricamente más visibles del arte visual tradicional: la pintura, la escultura y el dibujo.


Manera Negra de Anna Austin

 Esta gráfica, considerada como un objeto diferenciado y sustantivo, tiene, en relación a su nº de creadores, un reflejo bastante pobre en los programas expositivos tanto públicos como privados del sistema del arte.  Valorada en este sentido  "Art print residence en el mon" es una prueba de la variedad y vitalidad del conjunto de procedimientos que normalmente se asocian a la gráfica contemporanea.


lunes, 4 de enero de 2016

Exposiciones de gráfica en Barcelona(14)

No siempre las exposiciones de gráfica en Barcelona están en la ciudad de Barcelona. A veces hay que alejarse del centro. Cualquier desplazamiento del centro supone un esfuerzo, pero una vez hecho el centro está más cerca de lo esperado, revelando la parte que de prejuicio supone cambiar la perspectiva. Esta vez propongo un cambio: la visita en La Garriga de la exposición "Conxa Sisquella - Fornells -Pla Obra Gràfica". Esta muestra tiene lugar en el taller de la Conxa de la Fundació Fornells-Pla i Conxa Sisquella, c/Calabria 208. Hasta el 28 de febrero; pero cuidado, el horario de visita es mínimo, de 11 a 13 h. sábados y domingos, así que no hay tanto tiempo como parece para ir a verla: Toda la información  aquí.

La exposición presenta trabajos de los artistas que dan nombre a la Fundación: Conxa Sisquella i Planas y Francesc Fornells-Pla.  Obra gráfica que técnicamente se concreta en un conjunto de aguafuertes/aguatintas grabados sobre planchas de Zinc, estampados con una tinta o varias, en el caso de Conxa Sisquella con una intención en el color muy de pintora, superponiendo en bastantes ocasiones un par de matrices, a veces con una tinta en cada matriz y a veces con varias tintas en la primera impresión y negro en la segunda.  En la muestra hay una mesa con varias planchas, que no solo permiten ver la relación entre matriz y estampa, sino que, al estar expuestas sin barreras, se pueden tocar.



Matriz de Zinc de Conxa Sisquella


Estampa de la misma obra


Las diferencias entre la obra de ambos es notoria, pero a la vez hay en algunos de los diseños una cierta semejanza, sobre todo en los grabados a una tinta. Esta semejanza no es solo un diálogo entre ellos dos, sino también  comentarios referidos a otros artistas no presentes en la sala, como podrían ser Antoni Clavé, Joan Miró o incluso Antoni Tapies.

La obra de Fornells-Pla   remite más a un trabajo de escultor, definido por la composición espacial que, aunque bidimensional y sin asomo de representación tridimensional, recuerda a sus composiciones escultóricas, de las que se puede ver alguna muestra en el jardín de la Fundación.   Los trabajos de Sisquella ya adelanté que son más de pintora, abstracciones que nos remiten a estructuras compositívas de paisajes, donde el color tiene gran peso.  En los casos más acentuados es el color el que compone.



Grabado de Fornells-Pla



Es una pena, en el caso de Conxa Sisquella, que las estampas presentadas estén algo deterioradas en el papel, aunque la calidad y la calidez del color se imponen en la visión.



Aspecto de una de las paredes dedicadas a Sisquella



Obra de Conxa Sisquella



Más allá de los contenidos el contexto de la muestra nos hace pensar en la generación y el peso del patrimonio, y en el esfuerzo de los artistas por serlo más allá de si mismos.   Estos  últimos años he podido hablar con artistas que consideraban su obra acabada, algunos de ellos próximos a la muerte, y en general su preocupación era cómo poner a salvo la obra de su desaparición personal.  Donarla a una institución no siempre es posible, incluso aunque los artistas se conformen con un mero almacenamiento, y crear una fundación depende, si no has llegado a un cierto estatus, de tener un patrimonio mínimo -que no sea artístico- que financie y soporte los gastos. Hay que tener alguna renta. He oido también que existen coleccionistas privados que se hacen cargo de todo ese stock a cambio simplemente de no destruirlo. Si no se encuentra una solución lo más probable es acabar en la basura o, si hay suerte, en los Encantes.   Es una situación en la que no se si muchos artistas piensan, y que tiene que ver con la propia conciencia de lo que uno es y lo que hace en el mundo. Y con un mundo lleno de cosas tampoco parece relevante que la mayoria de la producción artística se pierda, y sería imposible conservarla. La desaparición es la situación más probable para la mayoria de los artistas y su obra en cuanto tales, y no me refiero a los aficionados, o más bien a los que son vistos como aficionados por terceros.

 Estos artistas con los que hablé han podido ser (y han sido) profesores universitarios de Bellas Artes, han expuesto en reputados centros de arte y, durante décadas, han vendido y expuesto en el circuito privado del arte, sobre todo fuera de España, porque el mercado español del arte es  exigüo y se concentra en unas pocas ciudades y eventos.  Nada en la trayectoria de estos artistas les ha llevado a conseguir el suficiente capital para que su obra perdure, y aquellos que la conocieron se mueven en una franja en el tiempo que se destruirá con ellos. Es curioso porque la comunidad artística lleva siglos dialogando a través de la forma, y sobre todo de manera anónima, por esta falta de memoria del colectivo; Es curioso porque la autoria es una parte fundamental del rol artístico, pero la autoria se pierde en la mayoria de los artistas cuando desaparece el autor, y de nada vale la firma. Y es curioso porque lo que queda al final es la acción de incidir en las imágenes más allá de una formalización concreta. En definitiva un diálogo anónimo, un sustrato de formas que van de una generación a otra como un inconsciente colectivo. Y no es raro encontrar artistas que han sido importantes y que para las generaciones posteriores son completos desconocidos, o comunidades que se mueven en paralelo a otras, ignorandose mutuamente a pesar de estar relacionadas desde su trabajo, o ignoradas en su existencia desde el discurso dominante, que no se ve a si mismo como lo que es, La Academia. El discurso dominante es el que reparte el capital cultural legítimo, y ese reparto es lo que produce espejismos como la muerte de la pintura o su renacer, la ausencia de identidades desde los procedimientos o la discriminación desde lo Contemporaneo. Espejismos que, desde su naturaleza, actuan eficazmente, pero espejismos.



Otra de las planchas de la muestra


Quienes quedan fuera de este reparto de capital simbólico, atendiendo al hecho de que en definitiva su labor es importante como substrato cultural, y atendiendo al hecho de que su patrimonio tiene valor al menos como parte de ese diálogo de construcción de imágenes que se da en el arte, tienen pocas opcciones de visbilidad social.   Por eso Grabado Líquido aplaude la existencia de pequeñas Fundaciones como la Fundació Fornells-Pla i Conxa Sisquella, que se resisten desde la legitimidad de su propio discurso y patrimonio a la desaparición.  Y más fuerte es nuestro aplauso si sus programaciones incluyen la gráfica.



Trabajo de Fornells-Pla


No se trata de apego a los objetos, sino de reconocer el valor que tienen artistas que solo aparentemente están solos. Este tema es todo un tema y requiere sin duda un texto que reflexione sobre El capital cultural legítimo y las formas de discriminación contemporáneas, pero eso será en otro viaje. Conxa Sisquella y Fornells-Pla son ejemplos de este estado de cosas; Celebremos que por ahora podemos disfrutar de su obra y su diálogo visitando su fundación.