miércoles, 10 de abril de 2013

Postfotografía

Estos días en Barcelona es posible ver un par de exposiciones sobre La Postfotografía, ambas comisariadas por Joan Fontcuberta, una de ellas en Arts Santa Mónica hasta el Sábado que viene. Con tan interesante prefijo no he podido resistirme y he ido a ver de qué se trata la Postfotografía, cual es la selección de los trabajos y de qué manera Fontcuberta da contenido a este concepto. La Postfotografía sin duda -pensé- tiene que tener que ver con la Postmodernidad. Además he buscado por Internet información sobre este concepto, encontrando en primer lugar un artículo de Fontcuberta de hace 2 años publicado en la Vanguardia en el que él mismo explica de qué va la Postfotografía, ofreciendo incluso un Decálogo radical, a manera de manifiesto Vanguardista, de la ética Postfotográfica. En la exposición de de Arts Santa Mónica Fontcuberta ejemplifica en la selección de autores las diferentes y novedosas  tendencias que la Postfotografía trae consigo.




Resumiendo mucho, la idea general es que los cambios tecnológicos en el mundo fotográfico ligado a las nuevas tecnologías digitales y a Internet han cambiado radicalmente el contexto en el que se produce y se distribuye  la fotografía. Foncuberta en su artículo lo explica un poco dramáticamente, y tal como indica el título -Por un Manifiesto Postfotográfico- se trata de establecer un discurso de "Nosotros contra vosotros" en la linea beligerante de las Vanguardias históricas, posiblemente (o en parte) otra broma propia de la trayectoria de las provocaciones hiperreales de este autor, pero esta vez en el plano de la teoría. Pero,dejando de lado la Pirotecnia declaratoria,  en el que lo deseable sería que académicos y venerables estrellas de la periclitada fotografía montasen en cólera y protestasen airadamente (Fontcubertas llama a los aún fotógrafos Fotosauros), y como el propio Fontcuberta indica en su artículo:

"De hecho, la postfotografía no es más que la fotografía adaptada a nuestra vida on line"

Y entonces, extendiendonos más,  el nuevo contexto teórico y práctico que se deriva de ello. La exposición de Arts Santa Monica precisamente se centra en un abanico de esas  nuevas prácticas y en como estás responden al nuevo marco teórico Postfotográfico. Sería util tener en mente el Manifiesto-decálogo postfotográfico para poder ver cómo la selección de postfotógrafos lo ilustran. Veamos el decálogo:


Decálogo posfotográfico

¿Cómo opera la creación radical postfotográfica? Esta sería una propuesta plausible expresada de forma tan sumaria como tajante:

Sobre el papel del artista: ya no se trata de producir obras sino de prescribir sentidos.

Sobre la actuación del artista: el artista se confunde con el curador, con el coleccionista, el docente, el historiador del arte, el teórico... (cualquier faceta en el arte es camaleónicamente autoral).

En la responsabilidad del artista: se impone una ecología de lo visual que penalizará la saturación y alentará el reciclaje.

En la función de las imágenes: prevalece la circulación y gestión de la imagen sobre el contenido de la imagen.

En la filosofía del arte: se deslegitiman los discursos de originalidad y se normalizan las prácticas apropiacionistas.

En la dialéctica del sujeto: el autor se camufla o está en las nubes (para reformular los modelos de autoría: coautoría, creación colaborativa, interactividad, anonimatos estratégicos y obras huérfanas).

En la dialéctica de lo social: superación de las tensiones entre lo privado y lo público.

En el horizonte del arte: se dará más juego a los aspectos lúdicos en detrimento de un arte  hegemónico que ha hecho de la anhedonia (lo solemne + lo aburrido) su bandera.

En la experiencia del arte: se privilegian prácticas de creación que nos habituarán a la desposesión: compartir es mejor que poseer.

10º En la política del arte: no rendirse al glamur y al consumo para inscribirse en la acción de agitar conciencias. En un momento en que prepondera un arte convertido en mero género de la cultura, obcecado en la producción de mercancías artísticas y que se rige por las leyes del mercado y la industria del entretenimiento, puede estar bien sacarlo de debajo de los focos y de encima de las alfombras rojas para devolverlo a las trincheras.


El punto número uno distingue como opuestos producir obras y prescribir sentidos. Tal como está construida la frase parece como si hasta la Postfotografia los artistas produjesen obras sin que éstas tuviesen sentido alguno, y que en cambio la Postfotografía conllevase un cambio rádical. Pero en la exposición de Santa Mónica parece que  hay obras ( o puede que representaciones de obras, u objetos que al menos se parecen a lo que en otros contextos se denomina obras, tales como fotografías, algunas incluso enmarcadas, videos, libros e instalaciones, con pollos vivos y picoteantes incluidos), aunque obras con sentido, o al menos se presuponen a si mismas un sentido, y por si acaso hay dudas los sentidos de las obras están explicitados en el conjunto que representa a cada artista en una prescripción claramente visible que acompaña a las obras:


Cartela en la que se prescribe el sentido de lo expuesto
Dado que el sentido está explicitado en tercera persona cabria preguntarse por quien es el autor de la prescripción, que sería, manifiesto en mano, el autor, lo que nos lleva al segundo punto:


"2º Sobre la actuación del artista: el artista se confunde con el curador, con el coleccionista, el docente, el historiador del arte, el teórico... (cualquier faceta en el arte es camaleónicamente autoral)."

Si cualquier faceta del Arte es camaleonicamente autoral entonces los curadores de las exposiciones, como es el caso de esta, que son los que prescriben el sentido ¿Serían los artistas a tener en cuenta en este caso? Me imagino que el camaleonismo depende de la prescripción de sentido. En ese caso Fontcuberta olvida a uno de los actores claves en la prescripción de sentido, el espectador. Ya lo dijo Duchamp hace casi 100 años, el espectador completa el sentido de la obra en su recepción. Ahora podríamos decir incluso que no solo completa, sino que prescribe sentido, o sinsentido, porque uno de los problemas de estas definiciones tan abiertas sobre lo que supone la actuación del artista y la autoría es que supone una facilidad igual para desconsiderar la autoria.

El tercer punto nos habla de la ética del reciclaje:

"3º En la responsabilidad del artista: se impone una ecología de lo visual que penalizará la saturación y alentará el reciclaje."

 De nuevo en la exposición, vemos como sorprendentemente la saturación es una de las herramientas principales de varias de las propuestas. Superficies atiborradas  de imágenes. Tenemos Mosaicos de Penes sobre teclados, Moda  digital, conjuntos de objetos, repeticiones:


Detalle de una propuesta de saturación, la más contenida de la muestra

Por otro lado, y tal como el propio Fontcuberta admite, el reciclaje tiene un caracter más bien simbólico. El ejemplo del mosaico de las puestas de Sol (Otra propuesta de saturación), señala lo que en realidad pasa en la mayoria de los casos, que prescribir nuevos sentidos genera nueva imágenes, puede que nuevas obras e incluso nuevos objetos, y que las imágenes al copiarlas y editarlas no se reciclan, sino que se clonan produciendo obras derivadas dejando igual las imágenes de las que se parte. Es decir, que siempre se suma. En un reciclado lo que se consigue es transformar algo deshechado que en el proceso desaparece  en algo de nuevo utilizable. Es decir, que no hay suma. Si miramos las propuestas de la muestra, siempre se suma y se contribuye a una mayor saturación. Aunque con diferentes matices, eso si, porque a veces la suma usa la saturación como lenguaje y en otras solo contribuye a ella secundariamente.





Aquí tenemos una propuesta que nos sirve para comentar los puntos 5 y 6 del decálogo:


" En la filosofía del arte: se deslegitiman los discursos de originalidad y se normalizan las prácticas apropiacionistas.

En la dialéctica del sujeto: el autor se camufla o está en las nubes (para reformular los modelos de autoría: coautoría, creación colaborativa, interactividad, anonimatos estratégicos y obras huérfanas)."

Pues estarán muy reformulados los modelos de autoria en la Postfotografía, pero en la exposición lo que hay es un conjunto de autores, cada uno con su cartela con su nombre destacado en la cabecera para que no nos confundamos, en lo que no parece haber ningún cambio con respecto al modelo anterior. En el caso de la foto tenemos una apropiación, en la que ¿El autor? ha quitado los tanques y el manifestante de la famosa foto de las protestas estudiantiles de la plaza de Tiananmen:




Como pasa con todas las apropiaciones, el espectador tiene que preguntarse si el comentario vale la pena, porque la apropiación no es un plágio debido a que se añade un comentario transformando la obra. En este caso las preguntas podrían ser ¿Qué denota la ausencia de los tanques y el manifestante? ¿Es un comentario relevante, o una manera de aprovechar la calidad artística de una fotografía o su fama icónica? La apropiación, que es una práctica en absoluto novedosa (recordemos el ejemplo de Rembrandt) despierta este tipo de suspicacias. En la muestra hay varios ejemplos de apropiación, lo que permite comparar resultados en cuanto a en que medida la apropiación depende en su efectividad o en su prescripción de sentido de la imagen de la que se apropia.

Quedan 4 mandamientos Postfotográficos. El 7 y el 9 creo que van por el mismo lado:


"7º En la dialéctica de lo social: superación de las tensiones entre lo privado y lo público.

En la experiencia del arte: se privilegian prácticas de creación que nos habituarán a la desposesión: compartir es mejor que poseer."

Esto es bastante ambiguo, porque sin poner ejemplos o proponer estrategias concretas  que den un contenido a estas intenciones, es difícil saber a qué se refiere Fontcuberta.  Como en otros momentos del discurso teórico Postfotográfico, parece que estamos ante dicotomías irreconciliables. Compartir es mejor que poseer ¿Siempre? ¿Todo? Las tensiones entre lo privado y lo publico ¿Por qué hay que superarlas? ¿A favor de quien?  Hablando de dicotomias, en el versículo 8 y 10 tenemos otras dos:


"8º En el horizonte del arte: se dará más juego a los aspectos lúdicos en detrimento de un arte  hegemónico que ha hecho de la anhedonia (lo solemne + lo aburrido) su bandera."

"10º En la política del arte: no rendirse al glamur y al consumo para inscribirse en la acción de agitar conciencias. En un momento en que prepondera un arte convertido en mero género de la cultura, obcecado en la producción de mercancías artísticas y que se rige por las leyes del mercado y la industria del entretenimiento, puede estar bien sacarlo de debajo de los focos y de encima de las alfombras rojas para devolverlo a las trincheras."

¡Cual es el Arte hegemónico? ¿El que se presenta desde las Instituciones quizá? ¿Es la Postfotografía parte de este discurso hegemónico (Porque podríamos pensar que en su conjunto, y en su insistencia en presentar cambios tecnológicos y nuevas prácticas formales, la Postfotografía, es precisamente una forma de rendirse al glamur tecnológico sin que en el fondo haya nada realmente novedoso. La apropiación, el arte colaborativo y otros conceptos de este decálogo están presentes en el arte de Vanguardia del siglo XX desde el principio.  En este sentido se pronuncian algunos, como el fotográfo Rafael Roa);  ¿ O quizá los centros expositivos desde donde se nos da a conocer la Postfotografía (Arts Santa Mónica, FotoColectiona en Barcelona) son trincheras de la cultura? 

Imagen de la muestra explicitamente relacionada por la curaduría con las Vanguardias históricas

A mi la Postfotografía me ha parecido interesante, la selección de artistas tiene propuestas variadas que reflejan efectivamente prácticas que están adquiriendo un gran auge. Y da qué pensar.   Pero su carácter apocaliptico de oposición a la fotografía tradicional y su atribución de revolución/evolución, sobre todo en los contenidos conceptuales que parece cuestionar, me parecen sobredimensionados o en el fondo no cuestionados.

El planteamiento inicial de Fontcuberta también  me recuerda a esas voces que, a principios del siglo XX, predijeron la desaparición de la pintura ante la irrupción de la fotografía. Pero esto, junto con el formato entre Vanguardista y bíblico elegido (Los diez mandamiento del Pope de la Postfotografía) pueden entenderse como parte de la actividad artística propia de este autor.

4 comentarios:

  1. Hola.
    Me sorprenden los trabajos de Hans Hekelbum y Eric Tabuchi. El primero, fotografia gente en NY que viste una camiseta con numero, para componer un mosaico que empiece en el 1 y termine en el......
    El segundo fotografia camiones en cuya parte trasera aparece una letra, para componer el abecedario.
    ¿Desconocera Fontcuberta como comisario de la muestra, el trabajo de Lee Friedlander "Letters from the People"?
    Saludos.

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    1. Hola Anónimo. Pues no se si Fontcuberta conoce a estos artistas. Se parecen en algo a los que Fontcuberta seleccionó, pero parecen fotógrafos (parece que ellos hacen las fotos). Bueno, a hekelbum no lo encontré. Un saludo.

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  2. Hola.
    Primero, pedir disculpas por haber escrito mal el nombre. Lo escribi tal como lo oí. Es Hans Eijkelboom.
    Ciertamente, tanto este como Tabuchi, realizan las fotos que se muestran en la exposición, el primero en NY y el segundo en carreteras europeas.
    Dice fontcuberta en el ultimo capitulo de su libro La camara de Pandora: "la fotografia digital sigue encorsetada en la fotografia analogica y eso representa el gran desquite del pictorialismo".Yo diria que mas que encorsetada; en la mayoria de los casos no hace sino repetir lo ya hecho. Me remito de nuevo al trabajo de Lee Fridlander, Leters from the people, publicado en forma de libro en 1999 y donde se recogen las imagenes que durante muchos años realizo a numeros y letras que se encontraba pintados en paredes o formando parte de carteles y con los que al igual que ahora hacen Eijkelboom y Tabuchi, terminaban componiendo series numericas y el alfabeto latino.
    Apropiacionismo, adopción, repetición de cosas ya hechas, internet, facebook, instagram..........postfotografia. Todo esto comienza a parecerme una tomadura de pelo. Coincido plenamente con Fontcuberta en que el numero de imagenes que "viven" en el mundo es mas que suficiente y no es necesario producir mas. Pero ninguna mas. Como bien dice el autor de este blog, estas propuestas lo unico que hacen, en la mayoria de los casos, es seguir sumando imagenes.
    Saludos.
    Jose luis abalo.

    Post:
    En EEUU se esta revisando el gigantesco archivo de imagenes ineditas (mas de 300.000) que dejo Garry Winogrand al morir en 1984. Ya se ha publicado un primer libro con algunas de ellas. Yo, por mi parte, estoy a punto de publicar un libro en Alemania con imagenes de la Lucha Libre en Venezuela que hice hace casi 30 años (www.ghost-press.com)

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    1. Hola Jose Luis. En la mayoría de los casos no se hace sino repetir lo ya hecho... Si, pero pienso que en parte es imposible una mirada propia sino se empieza por repetir lo ya hecho, y por absorver una tradición iconográfica y una historía a la que adscribirse, sea para negarla o continuarla. Sobre la técnica siempre hacemos lo mismo, explorar todas sus posibilidades hasta más allá de si mismas, así que en lo que respecta a las consecuencias de las nuevas tecnologías de la imagen, podemos celebrar o lamentar, pero lo que pasa no se puede detener. Para mi esto vendrá a ser equivalente al hecho de que todos sepamos escribir. Si, pero escritores no somos todos.Así que esta hipersaturación no solo de imágenes, sino de lugares comunes en las miradas, va a tener el paradójico efecto de hacernos apreciar con más violencia lo esencial. Así que pienso que, si bien es cierto que hay más imágenes que nunca, las que cuentan no están de más y hay que seguir produciéndolas. Luego hay otras cosas, las enumeraciones en relación a la mirada que ordena y construye sentido, eso nos interesa siempre, es un tipo de belleza por decirlo así, la que presupone una intención en lo que vemos, y la mirada del fotógrafo y su conocimiento es lo que la tiene que hacer fascinante. Tambien está el hecho de que ahora todo el lenguaje está contaminado de marketing. Una parte importante de la Postfotografía -en lo que se refiere al hecho de que todos seamos fotógrafos- tiene más que ver con el mercado y el consumo que con una verdadera revolución.
      Me miré tu web, muy bien pillado ese ambiente de la lucha. Un saludo.

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