sábado, 1 de diciembre de 2012

Aura Liquida (2)

Tenemos pues un arte Aurático y un arte Postaurático. Desde la óptica continuadora de las ideas de Benjamin, el aura tendría que haber desaparecido, después de que los medios de reproducción se han difundido masivamente. Pero parece claro que no ha sido así. Con la irrupción y generalización del uso de las nuevas tecnologías digitales tendría que haber finalizado este proceso y la muerte del Aura tendría que haberse podido constatar. Sin embargo, y ya desde un principio, el Aura se ha resistido ha desaparecer, incluso los nuevos campos del Arte definido como Postaurático han mimetizado estrategias para "Auratizarse". Ya el mismo Benjamin, en su ensayo "La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica" nos pone el primer ejemplo, y nos  advierte que el cine, un arte postaurático, inagura estos intentos de sustituir la ausencia de Aura:

" A la mengua del Aura le responde el cine produciendo una construcción artificial de la personality fuera del estudio. El culto a las estrellas fomentado por el capital cinematográfico conserva aquella magia, emanación de la personalidad, que hace ya mucho tiempo que consiste solamente en la magia desmedrada de su carácter de pura mercancía" (1)


 En general, tanto en el arte tradicional como en las nuevas prácticas del siglo XX, podemos encontrar formas de  "Transferencia aurática" que tratan de suplir esta anunciada mengua del Aura.  En las Performances, Happenings o instalaciones la desmaterialización de la obra de arte y la consiguiente imposibilidad de producir un objeto único,original y auténtico se suple muchas veces con la producción de una acción/actuación única(Performance), de una configuración  espacial única (instalación) o de una cooperación entre arte y público irrepetibles(Happening), o al menos este es el objetivo. La originalidad, unicidad o autenticidad son transferidas del objeto al contexto.  También desde el arte plástico toda esta experiencia del arte de acción es aprovechada con el fin de que, si no en el objeto, si en la exposición se pueda preservar la idea de lo irrepetible, original y único. No es extraño ver exposiciones de pintura en las que la configuración de los cuadros se acerca al concepto de instalación, donde la experiencia estética no esta en la contemplación de cada cuadro, sino en la idea de que el todo es más que la suma de las partes, generando así una obra que es el conjunto de todos los cuadros, y que se convierte en irreproducible. Por supuesto se pueden fotografiar los cuadros, pero al producir un aquí y un ahora tridimensional e interelacionado la experiencia de la exposición resulta muy dificil de reproducir:








Estas son dos fotografías  que  reproducen de manera parcial  la exposición actual del pintor Joseba eskubi en  la Galería Alegria, muestra que es un ejemplo que se acerca a la idea de "configuración aurática".

 El Performance ha sido incluido tambien en las exposiciones de pintura, sobre todo con variaciones diversas de acction painting. Así podemos ver exposiciones donde se pinta en directo, y donde la sinergia entre público y artista es uno de los factores fundamentales para producir la obra e incluso la propia exposición (es decir, el propio público es parte de la obra). Olga Schäfer es una artista colombiana que practica, bajo el sobrenombre de Adadripping, este tipo de Performances pictóricos:




                            Aquí un ejemplo de Ada en acción en el primer video.




Tambien en la plástica se ha aprendido del cine, del Star System para ser precisos. Dali o Warhol son ejemplos de artistas que aspiraron a ser estrellas artísticas a la manera de las estrellas cinematograficas. Damian Hirsth, Jeff Koons o Tracy Emin serían  ejemplos contemporaneos, porque en definitiva se diría que lo que importa de ellos no es su obra, sino ellos mismos como figuras públicas de culto, que el Sistema del arte nos ofrece como sustituto del valor de culto que tenia el arte aurático. Y hay que decir, siguiendo a Benjamin, como sustituto que consiste solamente en una magia desmedrada de su carácter de pura mercancia.


Aquí Tracy Emin en una de sus muecas preferidas

Pero el panorama actual en el que el Aura sigue viva no se limita a esto, esto serían ejemplos concretos de "resistencia". Dentro de lo teórico habría que explicar que el momento actual del Aura se corresponde con el panorama más general del tipo de sociedad en la que estamos, pues tal como advertía Benjamin no se puede desligar el Aura del contexto social en el que se produce. En el pasado pre-Moderno el Aura tiene un sentido vinculado al culto, un valor de culto. En la modernidad el valor de culto es progresivamente sustituido por un valor de exhibición. La Postmodernidad nos propone un arte Postaurático, que fluctua entre la militancia política y el simulacro Aurático con fines mercantiles y fetichistas. ¿Y qué tenemos ahora? AL parecer la Postmodernidad pasó, y con ella la posibilidad de seguir pensando en tiempos, pre, neo y post, es decir, en discursos lineales que presupongan una jerarquia  o una evolución que va desde el pasado hacia el futuro, haciendo siempre preferible todo lo Neo o Post; ahora el prefijo utilizado es  Trans- o Hiper-, por lo que podemos elegir estar en una Transmodernidad o una en Hipermodernidad. Para entendernos diremos, hegelianamente hablando, que estamos en una segunda modernidad, que nace fruto de la asunción de las críticas Postmodernas al proyecto moderno y, por lo que respecta a estas lineas, que son tiempos Transauráticos.

Un tiempo Transaurático nos sirve para explicar que en el panorama del Arte Contemporaneo todas las opciones son legítimas como punto de partida, y que el hecho de que exista un Arte sin Aura no invalida o condena a la obsolencia al arte que pretenda seguir siendo Aurático. Simplemente constatamos la coexistencia: el Arte aurático sería un arte en el que la diferencia entre original y reproducción sigue existiendo, no ya como una condición inevitable, sino como una elección del artista, y en el que se mantiene el prestigio de lo único.

A la vez tendríamos un arte Postaurático, en el que establecer la diferencia entre original y reproducción resulta dificil o imposible, también como fruto de una elección del artista.  Dentro de este Postauratismo siguen estando los herederos o continuadores de las teorías de Benjamin y su enfoque sobre todo político, que no se conforma con cuestionar las categorías de original y reproducción, sino que van mucho más lejos y cuestiona tambien la distinción entre productor y consumidor, o entre artista y público, proponiendo términos como el de Prosumidor.

Sorprendentemente también hay una postura teórica que reclama que en el arte en el que no hay diferencia entre original y reproducción aún así hay Aura. Así nos lo explica Margarita Rodriguez Ibañez en su libro Cómo la Red ha cambiado el Arte:

  "El "aura" de la obra de arte, planteada por Walter Benjamin en 1936, obtiene una nueva dimensión con la imagen digitalizada, puesto que la imagen y la copia son idénticas. Douglas Davis, a este respecto, comenta que la obra de arte digitalizada es "fisica y formalmente camaleón", ya que persiste el aura, tanto en el original como en la copia, al ser transferido su "poder de una a otra". Por medio de esta reflexión, la obra es siempre originalmente-multiple, existiendo una idea del original en todas sus copias o reproducciones." (2)

Esto es rizar el rizo, y también es, respecto a nuestros intereses claramente decantados por el Grabado y como éste se inserta en la actualidad, una respuesta a la pregunta que podríamos hacernos sobre si en la gráfica hay algo que pudiera ser Aurático; y si, así es en la medida en el que la gráfica produce una obra siempre originalmente-múltiple.





(1) Benjamin, Walter.Obras, libro 1/vol.2. La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica Abada editores.Madrid 2008. Pag. 69.

 (2) Rodriguez Ibañez, Margarita. Cómo la Red cambió el arte. Ediciones trea, Nuevas perspectivas. Pag. 216.

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