jueves, 9 de agosto de 2012

Repeticiones (3)

Leí hace tiempo un libro de Gertrude Stein, Ser Norteamericanos en el que la Repetición juega un papel principal. Recordemos la frase que Stein ha dejado a la posteridad: " Rose is a rose is a rose". Una rosa es una rosa es una rosa. Ser Norteamericanos es un libro que lleva este lema a sus últimas consecuencias. La historia es la de dos generaciones y dos familias, el hecho principal el enlace matrimonial entre dos de sus miembros. Esto, sin embargo, pasa a un segundo plano ante el despliegue estilístico de la obra. La autora repite incansablemente páginas y páginas añadiendo pequeñas variaciones a lo escrito, avanzando en la trama muy léntamente, y bifurcando la narración en toda una serie de personajes secundarios. El efecto que consigue es hipnótico y agotador para el lector. En el prólogo se nos dice que poca gente ha leido este libro, y casi nadie lo acaba (yo entre ellos).  He recordado este libro porque retrospectivamente su estilo me ha parecido similar a la estampación de una edición, donde la repetición introduce variaciones a medida que se avanza, pequeñas variaciones, y porque me ha parecido una buena metáfora para explicar que sentido tiene la repetición en el Arte. Recordemos la tercera pregunta de Repeticiones(1):

¿Qué papel juega la repetición en la pintura o en el arte en general?


               (Instalación de Yayoi Kusama, una artista obsesionada por la repetición)


Existe una cuestión básica, que es cómo aprendemos. Aprendemos imitando, aprendemos repitiendo. En cualquier tipo de entrenamiento se dan estos ingredientes. En su búsqueda de condensación del sentido el artista se repite buscando la perfección. Recordemos a Marcel Duchamp y su idea de que un pintor pinta 3 o 4 cuadros realmente importantes durante toda su vida. El resto son intentos fallidos para llegar o esperanza -casi siempre inútil- de conseguir otro hito más. Y en todo esto la repetición es fundamental. En contra de la idea de genio del Romanticismo la realidad nos indica que lo que da poder al artista no es la inspiración, sino la rutina del trabajo constante. Una rutina concentrada dirigida por una intención creativa, el alumbramiento de una nueva posibilidad, una posibilidad libre, como explica Jose Antonio Marina en su Teoria de la Inteligencia creadora.

EL grabado tiene como parte de su funcionalidad historica la repetición. La repetición, sin embargo, es un concepto muy amplio, que dependiendo del contexto significa algo concreto. Así la repetición propia del grabado ha sido la difusión de imágenes y textos. En el grabado artístico primero una forma económica de coleccionismo, la edición y la repetición de la estampa; más tarde otras cosas influido por la progresiva abolición de los límites en la Modernidad. La repetición como Ritual, como concepto, como proceso, pueden hacernos pensar que, finalmente, cualquier cosa es tambien obra gráfica, siempre que sea múltiple. En Repeticiones (2) ya señalé el caso de Estampa y su transformación en un evento de Arte múltiple.
Amparados en esta dilución de las fronteras de lo múltiple hay quien puede plantear que cualquier múltiple es, finálmente, obra gráfica...


          ( ¿ Si una multitud de personas es un multiple humano, es pues obra gráfica?)


Acabo aquí para no repetirme, no sin antes recordar al gran Robert Hughes, muerto este pasado Lunes.

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