domingo, 29 de enero de 2012

El Sindrome Van Gogh

Es un lugar común describir al artista moderno como un outsider, y recordar casos paradigmáticos de invisibilidad como el de Vincent Van Gogh, la paradoja ampliamente publicitada de una vida desgraciada en la que un pintor genial injústamente ignorado no vende ni un cuadro, para una vez muerto lograr fama mundial, una cotización exhorbitante y un montón de libros y peliculas sobre él, por no hablar de su fundación y el pregrinaje mundial que consiguen sus retrospectivas.




Además Van Gogh no es un caso aislado. Durante todo el siglo XX se han restituido y descubierto artistas -no solo pintores- que durante su vida no han suscitado interés, para, una vez muertos, tener un enorme reconocimiento. Este hecho popularmente ha sido interpretado de varias maneras, una de ellas es que, dada la conciencia adelantada de los grandes genios, sus propuestas artísticas no son entendidas por sus contemporaneos, y es eso lo que los condena a la indiferencia y a una vida trágica. Dejando de lado si esta interpretación es cierta cabría preguntarse si en la actualidad puede ser que suceda algo así. Muchos artistas que no obtienen reconocimiento podrían albergar la esperanza de estar precisamente en ese caso, o podría ser que los artistas contemporaneos que conocemos fuesen juzgados por la posteridad como artistas menores...
En cualquier caso ¿Cómo saberlo? ¿Qué opiniones hay a este respecto en el Sistema del Arte? ¿Sigue vigente la idea de “Artista moderno” y el Rol que implica como identidad viva y actual, o cabe pensar otros roles distintos de lo que significa ahora ser artista? ¿Y que papel tiene la visibilidad en todo esto? ¿Pueden existir ahora mismo grandes artistas que estén siendo excluidos de un merecido reconocimiento? Para empezar a pensar en ello podemos hojear el libro “El tiburón de 12 millones de dólares” y leer lo que su autor Don Thompson nos explica en relación a la visibilidad e importancia de los artistas contemporaneos en este Sistema actual del Arte. Thompson cita las palabras de Philip Segalot (consultor de arte en New York y antiguo director del departamento de arte contemporaneo de Christies):

“Segalot afirma que los grandes artistas pueden ser elegidos enseguida; ya no existe el Sindrome Van Gogh, según el cual se tardan años en reconocer a un artista. En la actualidad existen tantos marchantes, comisarios, asesores y críticos examinando las nuevas obras que se crean que los artistas cuyo trabajo merece atención se reconocen de inmediato”. (Pag. 72)

Segalot no es el único que piensa asi. Charles Saatchi, en su libro “Soy Artealcoholico” , responde a la pregunta de si ahora puede haber grandes artistas que estén siendo ignorados con una respuesta parecida, expresando su parecer en el sentido de que lo más probable ahora es que los artistas ignorados lo sean por ser mediocres... Claro que la opinión de un gran coleccionista/galerista y la de un consultor de Christies no parecen imparciales... ¿Qué iban a decir? ¿Que quizá esten vendiendo o coleccionando obras mediocres? ¿Qué puede que haya un Arte que-como en el pasado- está pasando inadvertidamente ante ellos? No, por supuesto. Con estas declaraciones, y otras puede que no tan contundentes, se puede dar cuenta de lo que el Sistema del Arte piensa sobre si mismo, y que no es ninguna sorpresa: Están en lo cierto y sus elecciones son las adecuadas.
Sin embargo visto desde dentro-como artista- o desde fuera-como espectador- uno se puede plantear dudas a este respecto, y pensar que las condiciones ahora para que haya un Arte ignorado son mucho mayores, aunque puede que exentas del dramatismo del pasado siglo XIX y XX.
Para empezar nunca ha habido tantos artistas como ahora, no solo en diversas disciplinas, sino sobre todo con distintas concepciones de lo que significa ser artista o hacer Arte. Podemos pensar perfectamente en la coexistencia de artistas con mentalidad moderna, Postmoderna, artistas líquidos por supuesto, e incluso artistas hipermodernos; Los artistas modernos serían aquellos que continuan en su acción artística con la lógica de las vanguardias artísticas del siglo XX, negando el pasado y proponiendo nuevas formas de Arte donde la novedad es el principal argumento. Este es un Artista y un arte histórico, que se mueve del pasado hacia el futuro... Tenemos al artista postmoderno, que sería aquel que abandona la necesidad de aportar novedades, donde todos los puntos de vista, estilos e ideologias se igualan y sirven al artista como piezas de un puzle, que el combina según su gusto. La novedad puede darse, pero no es fundamental, y la negación del pasado deja de tener sentido: El pasado es una fuente más de la que inspirarse o, para utilizar un lenguaje más postmoderno, de la que apropiarse... Puede que el Artista Líquido sea el más dificil de precisar, si es que existe, por su parecido con el Postmoderno, pero sería un tipo de Postmodernidad en la que la percepción sobre la aceleración de la historia y el presente llegan a su máxima expresión, son lo único que tiene sentido, todo ha de ser inmediato porque todo sentido es fugaz y cualquier intento de trascendencia está condenado al fracaso...

Y llegamos al artista hipermoderno, en el que filosóficamente hablando tomamos como referencia la Hipermodernidad de Gilles Lipovetsky. Lo interesante en este caso del artista hipermoderno es que puede concebir su actividad como artista de varias maneras, desde lo que Lipovetsky llama neoindividualismo de tipo Narcisista, siendo una de ellas la mera satisfacción personal, es decir, su artisticidad como una forma de auto-consumo... Es un poco rebuscado,vale, pero lo interesante de imaginar este Rol de artista hipermoderno es que puede haber ahora muchos artistas que tengan una fuerte motivación para no pertenecer, y ni siquiera intentarlo, al Sistema del Arte, y no por una cuestión de enfrentamiento ideológico (El arte no es una mercancia, el mundo del arte está podrido, Arte es un concepto burgués que produce objetos para una élite... e ideas de este tipo) sino de indiferencia... Aquí no hay dramatismo, no hay injusticia... Y con un panorama tan variado de mentalidades tan diversas, incluso pensando que la mayoria de actividad artística es perecedera y solo tiene un interés pasajero para la sociedad, la posibilidad de que existan artistas y Arte que están fuera del Sistema del Arte y sus dinámicas puede ser muy grande... No parece haber disminuido, tal como nos quieren hacer creer desde las instituciones, sino más bien parece haber aumentado, puede que enormemente...

Pero este razonamiento es un razonamiento desde dentro del Arte, porque atañe a los propios artistas en lo que se refiere a cómo se ven a si mismos... Hay otro argumento importante que tiene que ver con los espectadores y se hace "desde fuera", que es el que se esgrime con más frecuencia, el de la calidad artística y su reconocimiento como mecanismo de selección... Esto lo dejaremos para una próxima entrada, ahora un Tema de Django Reinhardt y Stephane Grappelli , para relajarnos un poco:


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