domingo, 29 de enero de 2012

El Sindrome Van Gogh

Es un lugar común describir al artista moderno como un outsider, y recordar casos paradigmáticos de invisibilidad como el de Vincent Van Gogh, la paradoja ampliamente publicitada de una vida desgraciada en la que un pintor genial injústamente ignorado no vende ni un cuadro, para una vez muerto lograr fama mundial, una cotización exhorbitante y un montón de libros y peliculas sobre él, por no hablar de su fundación y el pregrinaje mundial que consiguen sus retrospectivas.




Además Van Gogh no es un caso aislado. Durante todo el siglo XX se han restituido y descubierto artistas -no solo pintores- que durante su vida no han suscitado interés, para, una vez muertos, tener un enorme reconocimiento. Este hecho popularmente ha sido interpretado de varias maneras, una de ellas es que, dada la conciencia adelantada de los grandes genios, sus propuestas artísticas no son entendidas por sus contemporaneos, y es eso lo que los condena a la indiferencia y a una vida trágica. Dejando de lado si esta interpretación es cierta cabría preguntarse si en la actualidad puede ser que suceda algo así. Muchos artistas que no obtienen reconocimiento podrían albergar la esperanza de estar precisamente en ese caso, o podría ser que los artistas contemporaneos que conocemos fuesen juzgados por la posteridad como artistas menores...
En cualquier caso ¿Cómo saberlo? ¿Qué opiniones hay a este respecto en el Sistema del Arte? ¿Sigue vigente la idea de “Artista moderno” y el Rol que implica como identidad viva y actual, o cabe pensar otros roles distintos de lo que significa ahora ser artista? ¿Y que papel tiene la visibilidad en todo esto? ¿Pueden existir ahora mismo grandes artistas que estén siendo excluidos de un merecido reconocimiento? Para empezar a pensar en ello podemos hojear el libro “El tiburón de 12 millones de dólares” y leer lo que su autor Don Thompson nos explica en relación a la visibilidad e importancia de los artistas contemporaneos en este Sistema actual del Arte. Thompson cita las palabras de Philip Segalot (consultor de arte en New York y antiguo director del departamento de arte contemporaneo de Christies):

“Segalot afirma que los grandes artistas pueden ser elegidos enseguida; ya no existe el Sindrome Van Gogh, según el cual se tardan años en reconocer a un artista. En la actualidad existen tantos marchantes, comisarios, asesores y críticos examinando las nuevas obras que se crean que los artistas cuyo trabajo merece atención se reconocen de inmediato”. (Pag. 72)

Segalot no es el único que piensa asi. Charles Saatchi, en su libro “Soy Artealcoholico” , responde a la pregunta de si ahora puede haber grandes artistas que estén siendo ignorados con una respuesta parecida, expresando su parecer en el sentido de que lo más probable ahora es que los artistas ignorados lo sean por ser mediocres... Claro que la opinión de un gran coleccionista/galerista y la de un consultor de Christies no parecen imparciales... ¿Qué iban a decir? ¿Que quizá esten vendiendo o coleccionando obras mediocres? ¿Qué puede que haya un Arte que-como en el pasado- está pasando inadvertidamente ante ellos? No, por supuesto. Con estas declaraciones, y otras puede que no tan contundentes, se puede dar cuenta de lo que el Sistema del Arte piensa sobre si mismo, y que no es ninguna sorpresa: Están en lo cierto y sus elecciones son las adecuadas.
Sin embargo visto desde dentro-como artista- o desde fuera-como espectador- uno se puede plantear dudas a este respecto, y pensar que las condiciones ahora para que haya un Arte ignorado son mucho mayores, aunque puede que exentas del dramatismo del pasado siglo XIX y XX.
Para empezar nunca ha habido tantos artistas como ahora, no solo en diversas disciplinas, sino sobre todo con distintas concepciones de lo que significa ser artista o hacer Arte. Podemos pensar perfectamente en la coexistencia de artistas con mentalidad moderna, Postmoderna, artistas líquidos por supuesto, e incluso artistas hipermodernos; Los artistas modernos serían aquellos que continuan en su acción artística con la lógica de las vanguardias artísticas del siglo XX, negando el pasado y proponiendo nuevas formas de Arte donde la novedad es el principal argumento. Este es un Artista y un arte histórico, que se mueve del pasado hacia el futuro... Tenemos al artista postmoderno, que sería aquel que abandona la necesidad de aportar novedades, donde todos los puntos de vista, estilos e ideologias se igualan y sirven al artista como piezas de un puzle, que el combina según su gusto. La novedad puede darse, pero no es fundamental, y la negación del pasado deja de tener sentido: El pasado es una fuente más de la que inspirarse o, para utilizar un lenguaje más postmoderno, de la que apropiarse... Puede que el Artista Líquido sea el más dificil de precisar, si es que existe, por su parecido con el Postmoderno, pero sería un tipo de Postmodernidad en la que la percepción sobre la aceleración de la historia y el presente llegan a su máxima expresión, son lo único que tiene sentido, todo ha de ser inmediato porque todo sentido es fugaz y cualquier intento de trascendencia está condenado al fracaso...

Y llegamos al artista hipermoderno, en el que filosóficamente hablando tomamos como referencia la Hipermodernidad de Gilles Lipovetsky. Lo interesante en este caso del artista hipermoderno es que puede concebir su actividad como artista de varias maneras, desde lo que Lipovetsky llama neoindividualismo de tipo Narcisista, siendo una de ellas la mera satisfacción personal, es decir, su artisticidad como una forma de auto-consumo... Es un poco rebuscado,vale, pero lo interesante de imaginar este Rol de artista hipermoderno es que puede haber ahora muchos artistas que tengan una fuerte motivación para no pertenecer, y ni siquiera intentarlo, al Sistema del Arte, y no por una cuestión de enfrentamiento ideológico (El arte no es una mercancia, el mundo del arte está podrido, Arte es un concepto burgués que produce objetos para una élite... e ideas de este tipo) sino de indiferencia... Aquí no hay dramatismo, no hay injusticia... Y con un panorama tan variado de mentalidades tan diversas, incluso pensando que la mayoria de actividad artística es perecedera y solo tiene un interés pasajero para la sociedad, la posibilidad de que existan artistas y Arte que están fuera del Sistema del Arte y sus dinámicas puede ser muy grande... No parece haber disminuido, tal como nos quieren hacer creer desde las instituciones, sino más bien parece haber aumentado, puede que enormemente...

Pero este razonamiento es un razonamiento desde dentro del Arte, porque atañe a los propios artistas en lo que se refiere a cómo se ven a si mismos... Hay otro argumento importante que tiene que ver con los espectadores y se hace "desde fuera", que es el que se esgrime con más frecuencia, el de la calidad artística y su reconocimiento como mecanismo de selección... Esto lo dejaremos para una próxima entrada, ahora un Tema de Django Reinhardt y Stephane Grappelli , para relajarnos un poco:


jueves, 19 de enero de 2012

Entrevista a Teresa Gomez Martorell

Hace tiempo que conozco la obra de Teresa Gómez Martorell y su mundo de animales-metáfora:


"Mother wolf"

Sus trabajos son para mi una prueba de cómo en el contexto actual del Arte pueden convivir con propuestas más mediáticas -centradas en distintos tipos de espectacularidad Kitsch, tanto en los conceptos como en la factura- otras propuestas de carácter más personal e íntimo, ajenas a todo ese ruido vociferante que nos rodea. Con motivo de su estancia durante un tiempo en Barcelona he podido entrevistarla, y he aquí lo que me ha contado:


Tomás:-¿Como te definirías como artista, tienes un discurso pensado a ese respecto, un statement?

Teresa Gomez:-El statement es una cosa que la empecé a ver yendo a EEUU: Hablar sobre ti, defender tu trabajo. Aquí, siento que la gente es más tímida, tiene más sentido del ridículo.
En EEUU parte del trabajo de artista es defender tu trabajo... Desde la Escuela de Arte ya se promueve, y cada 6 meses el alumno ha de explicar ante profesores y compañeros que hace y que pretende: con ello recibes bastante feed-back, todos opinan, los alumnos, los profesores... Esto ayuda mucho a la hora de organizar tu pensamiento. Incluso es bueno para tu obra. Yo soy de poco pensar sobre mi obra, ya que soy muy intuitiva en mi trabajo. Mis intuiciones las manifiesto artísticamente...

T:-Entonces ¿Te definirías como una artista intuitiva que hace Arte?

T.G.:-Si, si, pero yo nunca me he visto como un artista, al menos entendiéndolo de una manera superficial, esa idea de alguien que se mueve por las galerías, muy hipster y tal... Nunca he terminado de verme de esta manera... Esto lo descubrí bastante a posteriori, porque cuando entras en la facultad de BBAA allí se hace arte y tu quieres ser Artista, y si haces Arte entonces es que eres artista... es bastante simplista. Más tarde, cuando ya tienes una trayectoria, te lo planteas de otro modo, consciente o inconscientemente...

T:-También hay una demanda de la sociedad de discurso artístico, por parte del sistema del arte contemporáneo, que digas algo sobre ti mismo... te piden mucho que expliques algo ¿no?

T.G.:-Si, O de vender la moto, de vender el producto... Un día hablaba con un amigo común sobre Andy Warholl, y mi amigo me decía que el merito de Andy fue venderse como personaje, es el primero que lo hace, entonces no hace falta la obra para ser artista, simplemente tú vendes una imagen que se llama Andy Warholl, y sus acciones en la Factory; históricamente es muy rompedor... Su personaje es importante, es interesante para entender lo que pasa en el mundo del arte ahora, porque él ¿Qué hacia? Hablar todo el rato de si mismo, su obra es hablar de si mismo, él es un Statement continuo...

T.:-Ah, entonces piensas que en el Arte contemporáneo lo principal es, con Andy Warholl como modelo, tu Statement, tu propio Rol...

T.G.:-Si, Tu propio Rol de Artista: qué es lo que se espera de ti, qué es lo que se espera que hagas; muchas veces gente que no es del mundillo me dicen ¿Pero tú eres artista?
Hay una idea superficial sobre el artista desde ámbitos que no están relacionados con el arte, como alguien con una vida disipada y cuanto más disipada, mejor. Entonces es muy sorprendente porque hay mucha gente que no somos así, somos gente normal que tenemos esta habilidad y lo que tenemos que decir lo manifestamos de esta manera... Y bueno, hay esta idea, la idea de lo que es un artista, pienso que es un signo de los tiempos, es más qué es lo que se vende, como producto, todo es un producto, Obama es un producto con toda su operación de marketing, la Política es un producto -es una reflexión que me estoy haciendo ahora- ...Tú si ves cómo funciona la Política todo es un producto a nivel mundial, se está siempre vendiendo un producto...

T.:- Ahora que has sacado a Andy Warhol, mi siguiente pregunta tiene que ver con las referencias, con las tuyas ¿Cuales son tus referencias, tienes maestros, gente que haya influido en ti de una manera potente? ¿O no?

T.G.:-Todos nos influyen, recibimos influencias de todos por muchos lados, también con el tiempo mis influencias han cambiado... recuerdo que cuando empecé me encantaba David Hockney, me fascinaba y yo quería pintar como David Hockney, luego hubo un tiempo en que renegué de esto... Hay una serie de gente, de exposiciones, que me han impactado, recuerdo la de William Kentridge que se hizo en el Macba hace unos años, recuerdo que particularmente me impactó, incluso hubo un antes y un después de esa exposición, y luego una persona que ahora flipo cada vez más es Perejaume; formalmente no se parece en absoluto a lo que hago, pero conceptualmente me interesa, su capacidad para utilizar y desarrollar una idea, se monta todo un mundo, toda una historia alrededor de una idea... También lo bueno con Perejaume es que tengo bastante amistad con Jordi Roses y Pilar Lloret de Murtra edicions... A veces voy a visitarlos y curioseo por su taller, y veo el proceso de cómo trabajan con Perejaume, esas pinturas estampadas, cómo él se sube a una mesa para pintar, cómo viene con una idea en la cabeza y todo lo que da de si, y esto me ha impactado sobremanera, y sobre todo cómo él utiliza algo muy local, muy personal, para hacerlo universal también, me interesa esta cosa de la universalidad, de que me entienda todo el mundo...

T.:-A través quieres decir de una reflexión muy local...

T.G.:-Si, bueno, local... más que local personal... Tú haces referencia a lo mejor a unas ideas personales, pero lo bueno es que las entienda todo el mundo, para mi eso es lo importante...

T.:-Viendo tus grabados parece que la Naturaleza antropomorfizada y lo femenino están presentes como metáforas quizá autobiográficas... ¿Como desarrollas tu trabajo en ese sentido?

T.G.:-Si, Yo pienso que toda mi obra en el fondo es un tema, un tema donde hay pequeñas variantes, pequeños subtemas. Cuando dices que es autobiográfica... yo digo Si, es autobiográfica, pero no es explicito. No hablo de a quien conocí en tal o cual año, o si conocí a fulanito, estoy diciendo más bien en tal momento pensé esto, o sentí esto, o vi esto otro, eso es mi biografía y lo que tengo en común con otras personas.


"Royale blanche"

T.:-Ahora que lo dices, pensar que tu obra es autobiográfica es una consecuencia de observar en tus grabados metáforas de animales donde los sentimientos humanos son fundamentales...

T.G.:-A veces viendo un animal pequeño me inspira una ternura increíble, pero es mi ternura, y para mi lo importante -el reto- es cómo hablar de este tipo de sentimientos, porque puedes caer fácilmente en un terreno de color de rosa, en ingles hay una palabra... Goofy.. Tontorrón... como el perrito ese, una cosa tontorrona ¿no?... Yo no voy conscientemente a plantearme un reto, de cómo manifestar ternura: sale ese sentimiento y luego lo resuelvo... Y me he dado cuenta que este tipo de sentimientos son los mas difíciles de explicar... Tal vez el observar los animales, la Naturaleza, me pone en contacto...me es más fácil de explicar todo esto...

T.:- En tu obra es importante la Naturaleza y los animales, pero de entre ellos hay uno que destaca, La loba, incluso creo que tienes un proyecto editorial con ese nombre...

T.G.:-Si, la Librería de la Loba. A veces pienso que hay momentos mágicos en la vida. En mi primer año en Dallas compartía estudio con un ceramista. Un día me dijo si no me importaba que trajese al estudio su perro. Tenía una perra enorme que parecía un lobo. Empecé a hacer dibujos de esta perra. Pero por otro lado estaba la relación de esta perra con su dueño y luego conmigo... La relación, el cariño que vas tomando por ese animal... se llamaba Sadie y era como la perra por excelencia... Luego me fui en Verano a Taos porque hay un programa en la Universidad que hace una asignatura allí. Un día nos encontramos una perra abandonada, una husky de color blanco. La bauticé Loba y empecé a hacer dibujos sobre esta Loba. Y al estar en el campo, en Taos, bueno, que es un sitio muy especial... Nuevo Méjico es muy especial, hay toda esa cultura nativa, todo ese mundo mágico, sobrenatural, y a la vez que dibujaba esta perra imaginaba historias sobre ella, y al final esta perra-loba se convirtió en una metáfora, en mi intercesora, la que decía las cosas... Y bueno, uno de mis profesores me pidió que hiciese un grabado en relieve, uno de mis lobos, y entonces empecé a desarrollar todo esto...


"Bridesmaid doggy"

T.:-Con el proyecto también de La librería de la Loba. Tienes un blog ¿no?

T.G.:-Si, The Library of the Loba. En EEUU hay The Library of the Congress, la biblioteca del congreso, y yo pensé: si hay una biblioteca del congreso hay una biblioteca de la loba... Este es el origen del título. Por entonces había empezado a hacer libros de artista, yo estaba trabajando en Flatbed, un taller de grabado, como impresora. En un momento de poco trabajo empecé a hacer libros de artista, no tenía ni idea, pero entonces empecé, y los libros se convirtieron en una manera más obvia de contar historias. Tenía los lobos pero aparecieron las ciervas... Un día abrí la ventana y había una familia de ciervos pastando delante de mi casa –esto es una cosa que en Barcelona no la vas a ver nunca-, y así empecé con las ciervas. En EEUU, entre los Navajos, hay una creencia, de que cada uno tiene un animal, que cada uno tiene el espíritu de un animal, un animal que te representa y te guía, a lo mejor en este momento podemos ser ciervos, o lobos, o cernícalos...

T.:-Yo había entendido que la Loba eras tú, pero veo que has ido cambiando de animal...

T.G.:- Si, digamos que es un animal que me sigue fascinando, a mi me gustaría seguir siendo la loba, pero ahora me toca ser la cierva o la cernícala, pero es esto, este sentimiento de animal totémico del que hablan los Navajo, cada uno tiene un animal que le va a guiar, del que tienes que aprender para andar en la vida. Cuando estás con este tema vas averiguando cosas, leyendo, vas viendo fotos, y cada vez es más interesante a nivel de metáfora. Ahora he incorporado las rapaces, me fascina como te miran los pájaros... A veces veía gorriones picoteando la comida.,. Son tan frágiles, graciosos, y el mundo que les rodea es enorme, aplastante, hostil, pero ellos hacen su vida ajenos a esa hostilidad, y por un lado me da tranquilidad ver a estos pájaros que van viviendo, pero también captaba su fragilidad... es una metáfora de la vida misma, un día puede pasar algo, todo se puede decidir en un segundo: somos gorriones!!!!


"All soulsall souls' the sparrowhawk"

T.:-En tu obra el grabado como técnica es central, sin embargo existe un interés por explorar otros campos, ahora por ejemplo la animación, ¿Qué relación existe entre esta curiosidad por explorar otros campos y tu actividad como grabadora?

T.G.:-Si, bueno, yo ahora estoy por quitarme el nombre de grabadora... Yo empecé hacer grabado de una forma accidental, estaba haciendo BBAA y trabajando por las mañanas, y vi una especialidad en la que podía aprender algo, a lo mejor podría trabajar de estampadora; la especialidad tenia unos requisitos...me gustaba dibujar... y me gustaba y me gusta el proceso, la cocina del grabado... me relaja, me encanta, y bueno, me metí un poco accidentalmente. Entonces Intenté hacerlo lo mejor posible, aprender técnicamente todo lo que pudiera; pero ha habido un momento en que como artista y como persona esto no ha sido suficiente... Al contrario, me limitaba... Un día comentaba con una amiga que en EEUU hay una conference de grabado bastante famosa donde va todo el mundo pero yo no voy, no tengo ganas de ir a ver a todos los grabadores y saber quien es más grabador que el otro grabador, es como una secta, todos se conocen, y por alguna razón este ambiente no me ha llamado, siento que no es mi lugar...

T.:- Eres una artista emigrante, alguien que en un momento dado decide marcharse a EEUU, háblame de esa decisión, de sus causas y sus consecuencias ¿Que te ha aportado EEUU en tu trayectoria como artista?

T.G.:-EEUU fué una sorpresa en muchos aspectos, de las que no te esperas. Aquí terminé de una forma un poco extraña, y recuerdo que me ofrecieron estudiar un master de BBAA en EEUU, y me dieron muy buenas condiciones. Fui con una beca para hacer un master. No tenía ganas de seguir estudiando pero me interesó la experiencia. Ir cambió muchos aspectos de mi vida... Primero por el tipo de enseñanza, por cómo están organizados... Por ejemplo, en el Master éramos 5 personas por grupo -no 200- y eso te da la oportunidad de tener mucho fedd back, hay artistas invitados que comentan tu obra... Claro, esto te ayuda, te hace despegar, hay mucho intercambio, esto te hace ir como una moto en el buen sentido de la palabra. También tuve la suerte de entrar en una Universidad que daba mucha importancia al dibujo tradicional, a una formación más académica. Eso me gustó, porque siempre me ha gustado dibujar del Natural, estar al lado del objeto... Y al estar en otro contexto, sin tu gente, estas muy sola, se desaparecen muchos prejuicios…pero a mi me fué muy bien, empecé a dibujar cosas que me apetecían, aunque recuerdo que me costó mucho porque en cada país nos imbuimos de una estética especial, de una manera de hacer las cosas, y tuve que romper con esa estética y meterme en otra...



"Let me beside you"

T.:-Entonces en ese sentido tuviste la conciencia clara de que estabas imbuida de una estética y pasabas a otra.

T.G.:-Si, si, y después sentí que ese tipo de imágenes nuevas que estaba creando gustaban, y empezaron a gustarme a mi también y empecé a sentirme cómoda. Luego recuerdo a una artista visitante que me dio un gran consejo:
-“Piérdete, porque la única manera de que encuentres algo es perderte, el dibujo y el grabado es demasiado fácil para ti. Haz algo que no tengas ni idea, que pienses que es una porquería, que te ponga fatal, porque es la manera de plantearte un reto”...

Y recuerdo que en la primera crítica que tuve con mi profesor de grabado, Larry Scholder, me dijo: “quiero verte hacer grabados al aguafuerte de línea en blanco y negro”... Eso me acabó de desmontar... Para mi fue todo un proceso de desmontar
todo lo que había traído desde aquí... Yo llegué muy metida en la estampa, interesada en el fotograbado, varias planchas...Estaba más interesada en el virtuosismo, que es una cosa que se ve mucho en el mundo del grabado... Si vemos un concurso de grabado es bastante obvio; parece un concurso de virtuosismo, a ver quien es más virtuoso: yo 5 planchas, pues yo 70, pues yo poupe de 70 tintas... Yo cambié la idea que tenia del grabado, convirtiéndola en una historia muy simple, y a partir de la simplicidad técnica vas haciendo más complejas las imágenes, no la técnica, es más complejo, más rico el concepto o el significado. El significado se vuelve más complejo cuando ya te has despojado del virtuosismo...

T.:-¿Como crees que el grabado se inserta en la actualidad artística, piensas que hay interés por él?

T.G.:-Ahora me parece que hay más interés por el grabado que antes. Ahora la moda va un poquito hacia lo digital y el libro de Artista pero la obra gráfica, comparando con los años 70 u 80, es algo que ya tiene un poder por si mismo.

T.:-Quizá el grabado antes estaba más subordinado a otras disciplinas...

T.G.:-Si, si, era más la cosa por aquí, y sigue habiéndolo porque en según que ámbitos, hay mucho dinero por medio y si hay dinero habrán talleres de grabado que editen a artistas que apenas participan en el proceso de la creación del grabado y que su presencia sea solamente para firmarlas. Pero hay una cosa que es muy importante y es que ahora hay gente que está usando el grabado como una técnica más... A mi me gusta más la palabra artista visual que grabador, porque uso el grabado, pero también uso el dibujo o la pintura u otras cosas. Pienso que es más lo que tienes que decir y encontrar la herramienta adecuada. Me parece peligroso quedarse con la etiqueta de “yo soy escultor” o “yo soy grabador”, porque al final parece que te limite y no se trata de limitarte a la hora de decir algo...



"Bruyere"

y para acabar aquí teneis tres direcciones donde podéis ver más obras de Teresa en:

http://lobaprints.com.mialias.net/
http://www.theyearofthedoe.blogspot.com
http://www.thelibraryoftheloba.blogspot.com

miércoles, 4 de enero de 2012

LA TRANSGRESIÓN COMO INSTITUCIÓN

Es sabido que uno de los principios de las Vanguardias históricas fue la trasgresión; A una nueva escuela artística le seguía otra, a un manifiesto otro, a una nueva teoría estética, impelida por la negación de la validez de todo lo anterior, otra aún más audaz. Recordemos los inflamados manifiestos futuristas de Marinetti, su exaltación de la modernidad, la velocidad y la violencia viril de la Guerra (una exaltación que con el tiempo, y no mucho, pasó de una aparente iconoclastia a fundamento de la estética fascista italiana), los comunicados de las revistas Surrealistas capitaneados por Andre Bretón, los provocativos manifiestos Dadas de Tristan Tzara , o el almanaque expresionista de De Blau Reiter:



Esto por citar ejemplos muy conocidos, programáticos, en los que se proponía a la sociedad y principalmente al mundo del arte una abolición de las fronteras, una ampliación de las funciones u objetivos del Arte y lo artísticamente posible.
Fueron las primeras Vanguardias, a principios del siglo XX y hasta su segunda década. Más tarde hubo una segunda oleada de vanguardias, que geográficamente trasladaron su centro de Paris a Nueva York, de la vieja Europa a la joven América. La segunda guerra Mundial propició este desplazamiento, y es reconocida la importancia del exilio europeo en la gestación de estas segundas Vanguardias… En Estados Unidos todo es más grande, todo crece, se bifurca extraordinariamente, y adquiere una relevancia nunca vista antes; con los movimientos artísticos pasó lo mismo. Es el triunfo definitivo de Las Vanguardias y sus transgresiones, es el advenimiento del gran Artista como figura pública, el asalto a los media, los 5 minutos de gloria predicados por Andy Warholl extendidos indefinidamente. Surgen las grandes colecciones de Arte contemporáneo, fruto de las inversiones en Arte de los Gugenheim, de Rockefeller u otros grandes ricos no tan conocidos. La película Ciudadano Kane tiene como ingrediente de fondo este coleccionismo imperial… Y así podríamos seguir, detallando las fechas relevantes, los artistas, ininterrumpidamente y a una velocidad cada vez más vertiginosa, amontonando montañas de –Ismos y neo-ismos, para desembocar en la sopa Postmoderna de los 80/90 donde, como ya he dicho en otras ocasiones, la indeferenciación, la falta de fronteras, parece completa… Cualquier cosa puede ser Arte, un montón de basura en un rincón, una cama desecha, los restos del Vernissage de una inauguración, vitrinas llenas de pastillas, un electrodomestico…



No hay ya ningún experto o institución propios del arte que se erija ante nosotros impidiéndonos el paso e imponiéndonos unas normas que acatar. No existe Canon ni academia posibles. Cualquier conocimiento, cualquier procedimiento puede ser externalizado por el artista, que se atribuye el mérito máximo, el alumbramiento del concepto y la dirección de los obreros especializados que, en todo caso, construirán el objeto, el significante…
Leyendo esto quizá alguien se dirá: Hombre, pero se sigue enseñando Arte de un modo bastante concreto, con asignaturas, es decir, diferencias, contenidos, procesos aplicados, conocimiento no solo conceptual... Si, pero el grado técnico es habitualmente bajo, es fruto del compromiso del alumno, y en muchos centros no es imprescindible, también puede ser externalizado o ignorado para dar prioridad a la idea rectora...
Y hay quien se dirá: Puede ser, pero no estamos ante una situación uniforme, y dentro del mundo artístico hay integrantes (artistas, críticos, etc) que tienen otros criterios, o que protestan por esta situación de ausencia de fronteras, de indefiniciones, Si, hay quien disiente, los Hartistas por ejemplo (http://www.hartismo.com/hartistas.html). Así es, pero son una parte poco visible, al parecer un resto de una mentalidad pasada, arrinconada… Existen, se proclama desde los medios expertos, contextos igualados –novedosos algunos o más o menos tradicionales otros- desde los que partir hacia nuestro proyecto artístico…

Este sería, muy resumido, el discurso políticamente correcto que articula la visión histórica que se tiene del camino del arte Occidental y el estado actual en el que está inmerso. Así pues realmente ¿No hay ya normas, cánones, fronteras, y no hay instituciones que velen por su cumplimiento, como en el pasado hicieron con mano de hierro las Academias? Y si no hay fronteras, si se acepta que “cualquier cosa”, en determinadas condiciones, puede ser arte entonces ¿Es posible transgredir, es posible trasgresión alguna en el contexto actual del Arte? ¿Dónde queda esta actitud, qué ha sido de ella después de toda su historia en el siglo XX?
La trasgresión sigue existiendo, o al menos en el Sistema del Arte hay continuas referencias a ella. Sin embargo algo esencial ha cambiado:
En el pasado la trasgresión te enfrentaba al Stablishment, lo nuevo cuestionaba el orden establecido, la trasgresión era inaceptable para el poder. El famoso Salón francés de los rechazados, donde se dio a conocer el impresionismo y las primeras Vanguardias, es un ejemplo de ello. Como su propio nombre indica fue una alternativa nueva para que el público conociese aquellos pintores rechazados por la Academia. La academia, que definía el Canon, les impedía el acceso a los Salones, a las exposiciones oficiales. Así que decidieron tomar la iniciativa, rebelarse contra el poder (bueno, en realidad el poder les otorgó un espacio para vehicular su protesta). Menos conocida es la reacción de los espectadores de estos salones alternativos, muchos de ellos encontraron muy graciosos todos esos desatinos, y no dudaban en burlarse de ellos...
La trasgresión provocaba la exclusión de la Academia y el hazmerreír del público. También provocaba indiferencia: Marcel Duchamp, en las entrevistas que Pierre Cabane le hizo, en varias ocasiones afirma que las cosas que él hacia (históricamente consideradas fundamentales cambios de dirección en el Arte del siglo XX) eran en general ignoradas por sus contemporáneos. Sus pinturas cubistas, sus ready mades, tuvieron en su momento un impacto mínimo, fueron conocidos por un estrecho círculo y solo retrospectivamente han resultado significativos para la historia del Arte.



Ahora la trasgresión tiene otro efecto. Debido a como se ha revisado la historia del Arte, debido a la erosión de las instituciones académicas, al desmantelamiento de los criterios estéticos y su relativización, debido a los errores de la critica de entonces, a sus vulgares burlas, todo aquello que fue ignorado o rechazado por ser de algún modo trasgresor, es desde hace tiempo reverenciado, mitificado, exaltado. Así que el mundo del arte, escarmentado por la historia, acoge con placer y aprobación cada nueva declaración o manifestación artística que se pretenda trasgresora. Es tal el prestigio que ha adquirido en el mundo del arte una actitud trasgresora que se considera prácticamente una característica fundamental del Rol artístico o de las más valiosas propuestas artísticas. La trasgresión se ha convertido en un argumento crítico, en una Estética incluso. Si, podemos imaginar a los expertos, los curadores y comisarios, deleitandose con la fina o burda ironía de una propuesta, con su “mordiente” antisocial y cuestionador... Porque en definitiva la tortilla se ha girado por completo, y ya es la propia academia quien alecciona en la trasgresión, y es la institución la que la fomenta y le da su apoyo. Los premios Turner(http://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Turner) y la fama que se han labrado como evento mediático son un claro ejemplo de cómo han cambiado las cosas y hasta donde ha llegado la institucionalización de la trasgresión.... Me imagino una subasta en Sotheby's o Christie's anunciando en sus catálogos de Arte contemporaneo obras de gran valor, sumamente provocativas, trasgresoras...

Y para acabar, uno de mis "trasgresores" musicales preferidos: