lunes, 3 de octubre de 2011

Empezemos...

Como ya dije el nombre del Blog se refiere al Éxito de un pensamiento enunciado por el sociólogo Zygmunt Bauman que es el concepto de Modernidad Liquida, que sería otra manera de nombrar el actual momento social en el que estamos, aunque realmente es muy difícil saber donde estamos... El otro día me enteré de que ya estamos en una segunda modernidad, dejando con ello atrás la Modernidad y la Postmodernidad... No hay que preocuparse por esto, ya Lyotard advierte en su libro La condición Postmoderna, que si bien se puede escribir sobre unas características "x" o tendencias sociales, no es toda la sociedad la que al unísono se encamina hacia ellas, de modo que habrá quien esté en la Postmodernidad, en la Modernidad, o puede que incluso en la Edad Media. Bauman encontró más adecuado llamar a la Postmodernidad Modernidad Líquida, entendiendo con ello que la Modernidad consta de varias etapas y aún no ha acabado:

• La primera, una Modernidad Sólida, en la que Occidente vivía el sueño de la emancipación del espíritu humano por medio de la razón, lo que sería el proyecto ilustrado.
• La segunda, una Modernidad Líquida, en la que el proyecto ilustrado sufre un gran descrédito, tanto en sus aspectos filosóficos como en la realidad social que ha vivido Europa durante el Siglo XX, con las 2 grandes guerras.

La Modernidad Líquida se caracteriza por una relatividad marcada de los valores éticos, por una ausencia de referentes fijos... El trabajo, la identidad individual, todo parece volverse cambiante, y por supuesto el Arte no escapa de este proceso. Así llegamos a la posibilidad de un Arte Líquido, un arte reflejo del momento actual y sus valores. Existe un libro de la editorial Sequitur cuyo sugerente nombre es precisamente Arte,¿Líquido? De Zygmunt Bauman. Se trata de un conjunto de pequeños ensayos de Bauman y otros autores, así como una entrevista a Bauman. Este libro tiene la particularidad de no limitarse a explicarnos qué piensa Bauman sobre el Arte contemporáneo, y cómo este se ha redefinido a partir del momento histórico en el que estamos, también da voz a quienes disienten sobre lo que argumenta Bauman, empezando por el propio editor, que firma el Epílogo... Lo más interesante sin embargo es la inclusión en el libro de una carta del pintor Herman Braun-Vega, en la que Vega se queja de la superficialidad con la que, según él, Bauman pone como ejemplo de Arte Liquido a sus cuadros, y cómo, al intentar por medio de cartas que Bauman cambie lo dicho sobre su obra, el sociólogo no hace ni caso... Esto me hizo pensar en otro libro, donde otro malentendido se pone de relieve, pero en sentido inverso. Este segundo libro se titula El complot del Arte, cuyo autor es jean Baudrillard. Se podría decir que en Bauman es el Arte el que se queja de ser tratado superficialmente, de ser usado sin ser consultado. El caso de Baudrillard es justo el contrario, porque es el filósofo el que se queja de haber sido malinterpretado por los artistas. Ambos casos tienen en común el hecho de que un concepto de gran éxito está de por medio (en el caso de Baudrillard su concepto de Simulacro, en el caso de Bauman su exitosa Modernidad Líquida).
A mi la verdad es que Bauman no me convenció, y sobre todo en los ejemplos que pone (ya lo explicaré otro día), pero, como en el caso de los artistas que usaron el Simulacro de Baudrillard, me pareció que aún así un arte líquido, o un grabado líquido, es una metáfora inspiradora, incluso aunque no sea cierta. Así un grabado Líquido es el reflejo de un Arte de fronteras difusas, caracterizado por una reflexividad que se vuelve sobre si misma para considerar todo el proceso del Arte y todas las elecciones artísticas como algo significativo que necesita ser explicado.
Y así podemos llegar hasta aquí y preguntarnos de qué manera el mundo del grabado a pasado de una Modernidad sólida a una Modernidad líquida...


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